Estos aldeanos, imaginados por el Anónimo de la aldea, querían hablar, hablar de Miguel Espinosa, y protagonizar el suceso. Enhorabuena; sus voces han sido oídas.
* * * *
– Espinosa, culpable… antes de obrar.
– Sus hijos, culpables. Y también sus nietos.
– Él, causa próxima y causa remota de tanta desgracia.
– Si ocurre en la tragedia griega, ¿no puede ocurrir en la aldea?
Anónimo